Me gusta el sabor de la muerte perdida en el abismo de éste, tu último suspiro. Me gusta el color de tus ojos marchitos y secos de las lagrimas que dejaste escapar esa ultima mañana que estuviste a mi lado. Me gusta el dolor que te causa esa irreverencia; que resulta hoy en día, el eco de mi nombre al socavar en retumbos alegóricos cuando entra por tus oídos. Me gusta por igual la muesca en tu rostro, producto de aquella incomodidad que te causa pensar en mí todo el tiempo. En verdad que lo disfruto. Por que el disfrute de tu dolor, es lo único que me salva. Que me salva de volverme; Yo, un poco loco. Tal vez un poco más de lo normal. Me gusta creer que no regresaras ya. Me gusta creer que siempre me extrañaras….
…Y tal vez sea así.
…Y tal vez sea así.